Protestas de camioneros en los Balcanes en enero de 2026
Los transportistas de Serbia, Bosnia, Montenegro y Macedonia del Norte han bloqueado fronteras con la UE en protesta por la aplicación estricta del nuevo sistema europeo de control de entradas y salidas (EES), que refuerza la regla de 90 días en 180 para ciudadanos no comunitarios.
Más allá del conflicto social, este hecho marca un punto de inflexión: el comercio UE–Balcanes entra en una fase de transformación estructural.
Miles de conductores consumen rápidamente sus días Schengen, lo que obliga a replantear la organización del transporte internacional. Esto genera tensiones, pero también oportunidades de negocio claras:
• Creación de hubs logísticos en países no UE (Serbia, Bosnia, Macedonia) para transbordo de mercancías.
• Implantación de filiales logísticas en países UE (Croacia, Eslovenia, Hungría).
• Digitalización y control de estancias Schengen para flotas internacionales.
• Servicios de compliance migratorio y gestión administrativa.
• Impulso al transporte ferroviario e intermodal.
Los Balcanes pueden consolidarse como puente logístico entre la UE y terceros mercados, atrayendo inversión en infraestructura y servicios especializados.
Las protestas no son solo un problema laboral: son una señal de que el modelo logístico regional debe adaptarse.
En cada crisis logística surge una oportunidad empresarial.